Las placas de foam de polietileno pueden ser cortadas o troqueladas para adaptarse a la forma específica de cada producto.
Este proceso permite proteger piezas delicadas considerando factores como forma, peso, fragilidad, tipo de embalaje exterior, medio de transporte, destino, humedad, corrosión y estática, entre otros aspectos.
El foam troquelado es ideal para empaques de alta precisión y para resguardar productos electrónicos, componentes frágiles y piezas de alto valor, asegurando que lleguen en óptimas condiciones.
Disponibilidad: diferentes espesores y medidas personalizadas según el requerimiento del cliente.



